Está bien no estar bien (una reflexión relativamente poco estructurada sobre mi proceso personal)

Hace unos días me crucé en Instagram con una imagen de Amalia Andrade que decía “está bien estar mal”. Es gracioso/triste, pero en repetidas ocasiones de mi vida he necesitado que alguien externo me “dé permiso” para estar triste, y esa imagen llegó a mí justo en un momento en el que necesitaba sentir que alguien me daba permiso para estar mal.

Aprender sobre temas relacionados con sostenibilidad ha hecho que para mí sea cada vez más evidente lo privilegiada que soy, y desde ese privilegio a veces empiezo a sentir que es un atrevimiento de mi parte estar triste o sentirme mal. Escribir y compartir mis ideas aquí ha requerido que me enfrente constantemente con cosas difíciles (de la sociedad, de las personas que me rodean y, por supuesto, mías), y me ha obligado a ser híper-consciente de mis propias fallas y de todas las cosas en las que mi máximo esfuerzo sigue siendo absoluta y dolorosamente insuficiente… y desde esa insuficiencia a veces pienso que pierde todo el sentido seguir hablando de esto, porque es muy poco y porque es muy tarde (y ni es poco ni es tarde, y claro que tengo derecho a estar triste o a sentirme mal, pero esas son cosas que sé de la piel para afuera, y que últimamente me está costando mucho trabajo entender e integrar por completo de la piel para adentro). Todo esto mientras al mismo tiempo siento que, para hacer las cosas bien, debo seguir avanzando, escribiendo, compartiendo, publicando, y termino —a veces sin querer, a veces queriendo sin darme cuenta— mostrando una imagen distorsionada de mi vida, una imagen que lleva a que algunas personas piensen que esto a mí me resulta fácil, o que soy (o busco ser) una “ecologista pura”, o que tengo respuestas para todo, o que todo lo que hago en mi búsqueda de una vida más sostenible lo hago bien; y por supuesto, nada de eso es cierto.

Ese tira y encoge de un lado y del otro, combinado con un estado emocional “delicado” —alias depresión—, me ha llevado a sentirme en un estado de semi-parálisis con respecto a este blog (que ahora además no solo es un proyecto personal sino el eje de todo mi trabajo. #NoPressure). Hace meses que no me siento cómoda escribiendo aquí. Hace meses que no me siento cómoda publicando cosas en mis redes sociales (aunque esto tiene también otra carga distinta, que exploraré y compartiré más adelante). Hace meses que me siento culpable por eso, también; y creo que parte de esa incomodidad y esa culpa vienen de sentir que no estoy cumpliendo con un estándar (auto-impuesto, obvio) de lo que supongo que sería la manera ideal de compartir mi proceso personal. En mi mente, la manera ideal de escribir aquí es siéndole fiel a lo que siempre he promovido: que el proceso es esencial, que hay que seguir avanzando sin perder la esperanza, que cualquier cosita es cariño. Pero a veces yo misma dudo de todo eso, y me siento como una hipócrita si sigo escribiendo a pesar de dudarlo, y por eso dejo de escribir, #YDelMismoModoEnElSentidoContrario.

Lo que me parece curioso, si miro todo este nudo interno desde afuera, es que lo que he querido siempre es compartir mi propio proceso, y mi proceso en este momento consiste precisamente en eso: en estar en un estado emocional diferente, en estar cuestionando las ideas que han servido como base a lo que he compartido aquí hasta ahora (¡qué cosa más importante!), y en estar sintiéndome muy insegura por eso. Es todo totalmente válido, pero está tan lejos de mi idea ideal que siento que lo que voy a compartir no tiene sentido, porque no es suficiente, porque llega tarde… porque si yo no estoy bien, siento que nada de lo que hago está bien.

No quiero que parezca que estoy buscando palmaditas virtuales en la espalda, ni que estoy quejándome, ni que estoy aprovechando lo “instagrameable” que se está volviendo el hablar de salud mental. Me parece genial e importantísimo que se hable cada vez más abiertamente de salud mental, pero no quiero que parezca que estoy explotando mis propias emociones para generar tráfico web. Quiero compartir lo que estoy sintiendo porque, después de darle tantas vueltas, pensé que tal vez el hecho de escribir sobre esta fase de mi proceso personal pueda serle útil a otras personas que están encontrándose en un lugar emocional parecido, y porque creo que es necesario que veamos con más claridad que detrás de la búsqueda de una vida más sostenible no solo hay compras a granel, paseos en bicicleta, arcoíris y pajaritos, sino que también —tal vez sobre todo— hay frustración, tristeza, agotamiento, dolor y momentos de profunda desesperanza. Decidí publicar este texto aquí porque de eso se trata este blog: de compartir mi proceso personal. Y mi proceso personal consiste, en este preciso momento, en “administrar” mis ganas de promover cambios colectivos hacia estilos de vida más equilibrados con el planeta, mientras al mismo tiempo encuentro maneras de “administrar” la depresión y la ansiedad, para generar un cambio personal hacia una vida más equilibrada conmigo misma.

 

· · ·

 

Veo cosas que he escrito aquí antes y me frustra un poco, debo confesarlo. ¿De dónde estaba sacando tanta tranquilidad para hablar sobre el proceso, sobre no perder la esperanza? ¿Quién es esa persona que estaba escribiendo, que ya casi no la recuerdo? Llevo meses esperando a volver a sentirme así, tal vez pensando que esa es la única versión válida de mí misma, y que esta versión —la actual, la deprimida, ansiosa, insegura, la que “no está bien”— no tiene por qué aparecer en público, porque si acepto que yo también pierdo la esperanza ya nadie va a creer en las cosas que quiero decir. Y eso no solo no tiene sentido, sino que es muy injusto conmigo misma. Me hace falta —mucha— tratarme con el mismo cuidado, sensibilidad, solidaridad, compasión y empatía que he promovido como esencial en nuestra relación con el planeta y todos los seres que lo habitan. Se me olvida que soy un ser que habita este planeta, al parecer.

En fin. Lo que quería compartir es esto: está bien no estar bien, pero a mí se me olvida; hoy eso escribo sobre esto para recordármelo. No he sabido si escribir sobre esto o no porque me pregunto si esta fase de mi proceso personal también cabe en mi blog, y pues… es mi blog, yo decido si cabe o no cabe, y ahora he decidido que sí cabe. Tal vez para algunas personas deje de tener sentido lo que comparto, pero seguramente a otras personas esta fase de mi proceso les resulte también muy útil… así que aquí estoy, tratando de avanzar con lo que tengo (y lo que tengo en este momento es un coctel de depresión, ansiedad, inseguridad y un poquito de desesperanza) y tratando de aplicar lo que yo misma he dicho antes: que el proceso es esencial, que hay que seguir avanzando sin perder —del todo— la esperanza, que —con algunas notas al pie de la página— cualquier cosita es cariño.

 

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  • Mariana, nuevamente te doy gracias por compartir tu sentir con nosotros. En estos momentos estoy pasando por un proceso similar con un emprendimiento, que busca contribuir al cuidado del medio ambiente. En esa búsqueda de la coherencia total del concepto de la marca y la rentabilidad, hay días en los que me despierto y me acuesto agotada, porque quiero hacer las cosas bie, pero a veces es muy difícil mantener el foco y he pensado más de una vez en renunciar, pero créeme que así cómo leer tus artículos me dan luz, creo que al menos algo bueno estoy haciendo algo por un cambio. No es tan perfecto como quisiera, y es por esa razón que busco este tipo de espacios para instruirme. Muchas gracias

  • Gracias por tu honestidad y por compartir esto con nosotros. Gracias porque lo necesitaba. Porque la vida a veces nos golpea y no vemos claramente la luz. Gracias en serio ♡

  • Creo que sólo alguien que no te haya leído nunca podría pensar que tu interés principal es «subirte a una movida» para generar tráfico web. Dicho eso, no creo que tenga nada de malo buscar (y pedir, incluso) palmaditas virtuales. A través de tu plataforma ofrecés consejos, aliento y cariño (pun intended 😉) a cientos de personas. Corresponde a los que venimos a recibir todo eso ser concientes de que hay una persona del otro lado, quien también necesita de la conexión, del aliento y del cariño.
    Yo estoy pasando el proceso de salud más complejo de mi vida, y me está obligando a ampliar la mirada y perdonarme un poco más. Me digo a mí misma (en voz alta) para calmarme: «soy imperfecta y desprolija, como la vida misma es imperfecta y desprolija». No siempre me convenzo del todo y suelo caer en mis viejos vicios: «soy un desastre, qué vergüenza». Pero la vida ES imperfecta y desprolija, y está bien. Los procesos trabados y vuelteros están bien. Vos estás bien. Mi permiso no tiene ningún valor ni soy autoridad de nada, pero yo te lo doy igual. Tomate el tiempo, aceptá tus desprolijidades (la mayoría sólo las debés ver vos), y tratate con el amor y con la paciencia con la que tratás a todos los otros.
    Te mando un abrazo enorme,
    Agus

  • Gracias por compartir Mariana!
    Llevo mucho tiempo leyendo tu blog y siguiendote en varias redes sociales y siempre has sido una fuente de inspiración y continuas siéndolo. Espero que sepas que sabemos que no eres perfecta y que no esperamos que lo seas. Sabemos que eres humana y así te queremos.
    Un abrazo muy grande y espero que encuentres algo parecido al equlibrio.

  • Gracias Mariana.
    Siempre gracias totales!
    Tus palabras me llegaron a lo profundo como siempre porque es así como me he sentido últimamente, queriendo reposar del mundo y las responsabilidades sin querer bajar los brazos en este camino a la sostenibilidad. Siento de la misma manera que vos, una autoexigencia, algo así como “No puedes volver atrás, no hay manera”, y es que una vez que decidís vivir conforme al planeta y los seres que lo habitan, intentando reducir tu impacto ambiental a diario no hay “permitidos”, no podés volver a usar desechables o cosas por el estilo, siendo conciente. No es una opción. Entonces al estar una deprimida, su “trabajo” disminuye, pero por suerte o en mi caso por lo menos, no es nulo. Deseo que este proceso te lleve a donde quieras llegar y te ayude a verte con otros ojos y confiar en que es una forma de avanzar. Con cariño, Abril.

  • Hola, Mariana.
    Descubrí hace muy poco tu blog, dejame decirte -sin exagerar- haz cambiado gran parte de mi perspectiva hacia la vida, me he leído casi todo tu blog, lo comparto con muchos y aunque no he empezado “de verdad” es mi nuevo plan de vida, mi meta es ser como tú, (aunque suene muy de fan) de corazón te agradezco la sinceridad y la iniciativa de esto, que nos compartas tu proceso porque a mi también me pasa, que me siento insegura, sola porque veo que a muchos ni les interesa, yo era una de esas personas, me sentía la mas ecológica diciendo “sin pitillo” pero tu me haz enseñado que hay que hacer más que eso, que debemos preocuparnos, y buscar las soluciones. De todo esto te digo, gracias, gracias Mariana porque con post como estos me identifico y entiendo que no soy la única, gracias por dar tu tiempo para hacer este blog, para compartir experiencias etc…
    PD; si no vuelves a escribir hasta dentro de 5mil años, pues en 5mil años me tendrás leyéndote. ♥ abrazo desde Cali ♥

  • Gracias por compartir un estado real. Como bien dices esta es tu casa y puedes escribir lo que te de la gana.
    Hace tiempo leí que tenemos que encontrar un “amante” que nos haga despertar de la cama con una sonrisa. Creo que el camino hacía un estilo de vida no impuesto por nuestro entorno es el mayor motivo.
    Si vuelves a tu yo del pasado y ves la evolución hay motivos suficientes para creer en lo que haces.
    Mucho ánimo. La autoexigencia (yo también lo sufro) nos hace avanzar y boikotea muchas veces.
    Un abrazo.

  • Mariana!

    Me llamo Vero, soy de México, quiero que sepas que me siento completamente identificada con tus sentimientos, y la verdad es que “no te llego ni a los talones” (como se dice acá) en cuestión de llevar a cabo acciones para dejar de dañar al planeta que tanto amo (lo deseo, pero muchas cosas hasta el momento me han resultado imposibles ponerlas en práctica) hace un par de meses te encontré, y fue precisamente porque me sentía tan triste , desesperada, desesperanzada, etc. porque por mucho o poco que haga, siento que los esfuerzos no son suficientes y que lo que le estamos haciendo a este planeta no tiene perdón, sin embargo nadie a mi alrededor siente lo mismo que yo, como tu lo mencionas yo también estoy consiente de lo “afortunada” y “privilegiada” que soy respecto a otras personas, sin embargo hay días en que no logro disfrutar de nada, porque mi mente esta juzgando cada una de mis acciones; ¿que si como esto y no lo otro?, ¿que cómo habrá sido cosechado?, ¿que si compro esto y o aquello (porque acá casi todo sigue viniendo en il empaques necesarios)? y bueno, en fin… a cada minuto mi mente me atormenta, preguntándome si estaré tomando la mejor decisión en pro de la naturaleza…. y esto es de lo mas desgastante; como te decía, hace meses hubo una noche en que me sentía tan sola y desesperada , que busque en internet a ver si de casualidad a alguien le pasaba lo mismo que a mi, o si se plano estaba enloqueciendo y que crees? google me trajo tu blog, pues tu hablas desde el corazón, esa noche leí un poco de ti y me fui a dormir aliviada de saber que existía alguien mas con quien me sentía identificada.

    Como dices después te perdí la pista, ya ya veo que es porque como mencionas, casi no has publicado cosas nuevas y ademas, con mil distracciones en facebook, el trabajo y el día a día incluso ya no recordaba ni como se llamaba tu página… afortunadamente creo que facebook me conoce mas de los que imagino y estos d
    las que he estado depurando información, volvió a parecerme tu página, que alivio.

    Quiero compartirte un par de cosas mas, cosas que me frustran, cosas que hacen los demás y que lógicamente yo no puedo cambiar, pero que son dificiles sobrellevarlas, pues vienen de personas muy cercanas a mi, por ejemplo a mi hermana pareciera importarle el medido ambiente ya que de hecho es Ing. Ambiental, sin embargo veo que le no le inmuta en lo absoluto haberse ido a vivir a un lugar residencial en que ha sido talado el bosque y continuas siendo deforestado para dar entrada a cada vez mas fraccionamientos de gente adinerada, tampoco le importa usar una regadera que gasta quizá 20 litros de agua por minuto; y bueno que decir de mi papá a quien le importa un bledo el cuidado del ambiente, el es de los que puede dejar abierta la llave por 10 minutos para descongelar un pedazo de pescado, mi hermano por ejemplo deja luces prendidas, y hasta para lavar una vaso y un plato puede gastar 10 litros de agua y mi mamá puede regar diariamente las plantas de las jardineras hasta inundar el patio y lograr que con el tiempo las pobres plantas se mueran por exceso de agua (ella riega a pesar de que cada tercer día este lloviendo)… me siento tan triste, mis buenas acciones y consejos parecen no influir en nadie… yo puedo decirte que al menos tu has influenciado a mas personas, al leerte al menos he sentido que hay alguien mas en el mundo a quien verdaderamente le preocupa como a mi el daño que le estamos causando al planeta.

    Es cierto que “esta bien, no estar bien”, no tenemos que estar felices y saltado de alegría todo el tiempo, pero creo que permanecer demasiado tiempo sintiéndonos mal, no es saludable; somos personas muy conscientes , sensibles y reflexivas, y estar “mal” puede ser un circulo vicioso del que resulta difícil de salir, creeme que entiendo perfectamente como te sientes, porque con tus palabras describes justamente lo que pasa en mi interior…

    He pensado que seria buena idea regresar a terapia psicológica, no sé si tu alguna vez hayas ido, pero yo fui hace algunos años (por otros motivos) pero los resultados fueron muy alentadores, en buena medida pues caí en manos de un terapeuta muy sensible, quizá es momento de retomar, porque como tu lo dices, necesitamos ser igual de solidarias con nosotras mismas, que como lo somos con los demás seres de este planeta y merecemos buscar nuestra felicidad a pesar de que no no podamos cambiar al mundo como quisiéramos.

    Aunque no nos conozcamos, siéntete acompañada, deseo que estés bien y te sientas bien! Ojalá encontremos la manera que salir de “este mal”, para que de ahora en adelante la mayoría de los días sean plenos, felices y llenos de esperanza. Abrazos!!!

  • Hola Mariana, me parece increíble tu honestidad, desde que te conozco y te leo, siempre me ha encantado tu sinceridad y tu fuerza, estos momentos de los que hablas, son la vida, la tuya, la mía, la de todos, te mando toda mi fuerza y energía y mi deseo de que vuelva la alegría a tu vida. Un abrazo de hermana

  • Hola Mariana, re entiendo tu depre. Hace poco me di cuenta de que cada uno anda en su mundo. Mis redes sociales están llenas de info sobre el medio ambiente, el veganismo, animales, historias de gente valiente. Todo eso me hace sumergirme en un mundo de esperanza y decir guau cuanta gente linda que hay por ahí. Vamos! si se puede!. Después salgo a la calle y veo que después de un festival la gente dejó la playa llena de basura, que parece un trabajo terrible cargar con tu latita ó botellita en el auto y depositarla en el contendor de reciclaje, mejor la tiro por la ventanilla…, que cada vez que tengo que comer con familia y amigos me siento una friki demente porque no quiero comer carne ni productos ultraprocesados… etc etc etc. Pero, creo que también te lo leí, al final lo que me pasa es que a MI no me gusta todo eso, y no lo hago y si los demás lo hacen y bueno yo hago mi mejor esfuerz, no puedo cambiar a las personas, pero si puedo tratar de vivir acorde a lo que siento y pienso. Personas como vos ayudan a otros, como yo, a encontrar inspiración ideas. A veces con más o menos intensidad pero la elección del camino es la misma. Asi que nada, todo bien con que estés depre, pero dale media pila que necesitamos gente copada como vos. Tu post de las madres y el veganismo me hizo entender realmente la problemática, sin estigmatizar a las personas veganas y acercarme cada día más. Un besote!

  • Mariana,
    Gracias por compartir y abrirte, sé que no es fácil exponer los miedos y emociones, pero esta claro que cada uno esta batallando un demonio interno, sino es a nivel de pareja, es a nivel profesional o personal. En mi caso me siento perdida, me he quedado sin trabajo y ha sido un gran aprendizaje de vida. Al principio se me caía el mundo, como si hubiese perdido una parte de mi cuerpo, realmente dolorosa, luego llegó la fase de, mi trabajo no me define como persona y no es el fin del mundo (hay cosas peores) y ahora estoy en la fase que batallo con mis miedos aguas adentro para descrifrar qué quiero hacer con mi vida. Aun no veo la luz pero sin duda, estoy mucho mejor que hace 5 meses atrás. Que consigas la luz para salir adelante y encontrar la paz interior que cada ser vivo merece.

  • Gracias por compartir Mariana. Una de las tendencias en salud mental también es de hablar de alta o baja autoestima aka no “mostrarse débil ante el enemigo” (que intrínsecamente termina siendo una misma) y es una trampa más. Aprecio que seas honesta y te muestres como una humana medio de un proceso que requiere mucha fortaleza, comprensión y no “darse tan duro” pues ¿quién cuida al cuidador? Paso a decirte que te admiro profundamente y que hagas lo que hagas en tu blog, en tus redes, en tu vida lo entiendo parte de tu proceso creativo y activista imperfectamente bello y eso lo aprendí de ti ❤

  • Muy honesta y humana tu reflexion. Es tambien una dosis de realidad para mi el darme cuenta que las personas a las que sigo tienen quebrantos y crisis al igual que las tengo yo. Por mas objetiva que trato de ser, no soy inmune a que los efectos de la vida que se muestra en redes sociales me afecte. Hay muchas personas en el mundo virtual tratando de dar aliento y compartir sus saberes; pero siento que un alto porcentaje de eso, no es altruista… que es una plataforma para generar trafico web y al final todo se queda en los superficial… en unas palabras clave para lidiar con la depresion en “5 pasos rapidos” y luego sigamos haciendo yoga y siendo -minimalistas- y todo bien. Y el problema sigue creciendo. Lo que torpemente trato de decir es gracias por tu honestidad, tu lucha constante porque este momento que atraviesas, es a mis ojos un punto a favor en tu proceso de formacion humana y seguramente, despues de que pase esta transicion, habra espacio para florecer desde otros lugares.
    Un abrazo solidario.

  • Hola Mariana, la verdad te extrañaba muchooo, cada dia miraba mi mail y tu instagram pensado como andara mariana,¿estará bien?, porque no aparece. Y esque eres una amiga, una inspiración, un pepe grillo. yo solo te digo que agradesco profundamente tu labor.
    de la depresión paciencia, mucho amor y autocuidado, observación.
    El mensaje no llega tarde a quien debe llegar, siento yo.
    Esto es tu proceso, tu labor, y del amor que nos comunicas al planeta con ello, ya está la bola en nuestro campo.
    ayer me llego la bolsa de tela en la que colaboraste con bionica y me alegro tanto tenerla en mis manos. muchas gracias mariana por todo!
    GRACIAS por volver, en todas tus facetas nos aportas.
    que aquí contigo estamos muchos, mucho aliento, mucho amor.

  • Mari:
    A mí lo que me gustó de vos, de tu blog, de tu Instagram y de lo que has compartido es la sinceridad. A veces he pensando que yo debería ser así de sincera como tú. Has sido un espejo retrovisor muy importante en mi vida, incluso muchas veces he sentido también que voy a parecer una loca enamorada y perseguidora de lo que haces y que te vas a asustar y me vas a bloquear (jajaja) Te digo todo esto no por subirte el ánimo, si no para agradecerte la valentía y por seguir intentándolo a pesar de las dudas, del estado emocional complejo, de lo difícil que es decir lo que uno piensa sin que el mundo entero se le venga encima. Gracias por recordarme también que estar bien no es estar bien y que las vidas de Instagram son vidas un poco opacas, un poco mentirosas porque no podemos tocar y sentir a quien está detrás de las fotos.

    Yo te quiero leer, quiero seguir aprendiendo de vos.

  • Gracias Mariana por compartir estas emociones que refuerzan aún más todo lo que venías comunicando en tu blog porque evidencian que sos una persona común y corriente, que vive y siente como cualquier persona pero que también es capaz de acciona para mejorar, algo que también podemos hacer cualquiera de nosotros. No necesitamos tener superpoderes para mejorar el impacto de nuestra huella, solo tenemos que abrir el corazón con sinceridad y elevarnos. Sos un alma elevada, atravesando una experiencia terrenal común y corriente, para ayudar a muchos otros… Cuando escasean las esperanzas la mejor prueba de que pueden existir es justamente, haberlas tenido en el pasado. Ya pasará la marea revoltosa y si tocaste fondo, es buen momento para que tomes impulso hacia arriba de nuevo. Abrazo y gracias por tanto! ♥

  • Piensa que para poder avanzar hay que parar, reposar, llorar, y después volver a coger impulso para avanzar. Piensa en el desarrollo de un niño, avanza, avanza, avanza y después parece que se estanca e incluso que hay un retroceso, pero después vemos que eso sirve para otra etapa de avanza, avanza, avanza,
    Yo creo que los adultos funcionamos de una manera similar.
    Saludos y un abrazo muy muy cálido.

  • Me parece necesario que compartas estas palabras, porque reflejan el sentir de muchas personas (me incluyo) y muestran la otra cara de la moneda, que no es fácil seguir un estilo de vida sustentable.
    Pienso que debe ser agotador mantener un proyecto como este, en el cual tienes una audiencia siempre pendiente y demandante de contenido y que por la temática sientas que debas mostrarte siempre esperanzadora. Por lo mismo, me parece muy sano que “te des permiso” para no estar bien y compartirlo, Tu blog me ha inspirado en muchos sentidos, pero la mayoría del tiempo me siento frustrada y deprimida, por no estar haciendo lo suficiente. Cuando salgo de mi “burbuja de gente sustentable” y me doy cuenta que en el mundo real todo sigue igual, me siento muy deprimida, así que esta nota me hace mucho sentido desde esa perspectiva.
    Aún así, creo que tu trabajo es genial, siempre lo he admirado y dale pa adelante no más. Abrazos

  • Hola Mariana hace tiempo que no entraba al blog y me encuentro con el mensaje: esta bien no estar bien, y me quede sintiendo de cuanta exigencia hay siempre hacia afuera de que lo permitido es estar bien, mostrarse siempre bien…otro de los mandatos sociales que nos imponenen, pero la verdad es que no siempre estamos bien…y es lo natural aunque a la sociedad y a nosotros mismos a veces no nos guste vernos asi…es incomodo pero es lo que nos hace Crecer seguir transformandonos.

    Yo vengo de pasar un proceso bien intenso y tienen que ver con esto de no sentirme bien…de que un dolor fisico un dia a la semana me dejaba en la cama sin poder hacer nada (otro de los mandatos: hay que hacer todo el tiempo..hay que ser productivos) y nos volvemos tan autoexigentes que llegamos a hacernos daño pero el cuerpo es sabio y nos aviso… asi fue que me di cuenta con ayuda de que estaba haciendo cosas que no queria, que ya no tenia ganas y cambiar es lo mas dificil porque no nos lo enseñan ..nos decin que hay que eligir un mismo amor para siempre…una misma profesion para siempre..un mismo lugar donde vivir para siempre …entonces el cambio no es algo natural cuando deberia ser lo contrario.

    Cuando te lei: ‘mientras al mismo tiempo encuentro maneras de “administrar” la depresión y la ansiedad, para generar un cambio personal hacia una vida más equilibrada conmigo misma’, senti que tambien las redes, estas maneras no humanas de comunicarnos tambien nos llevan a la ansiedad, a que todo es ya y nos vamos desconectando de la naturaleza…de sus ritmos…de lo real y verdadero…estar tanto tiempo en las redes generan mucha ansiedad y depresion eso siento…mi humilde consejo (si es que te sieve) es.poder estar lo que mas puedas en y con la naturaleza, en esa conexion sagrada y pura con ella y con uno mismo que tanto nos enseña..que tanto me ensaña y me apapacha y me da su amor cuando me siento triste. Solo nos queda ir a lo profundo y ahi no nos queda otra que volver a emerger sabiendo que “nada es para siempre” abrazo grande y llenito de amor Fernanda desde la sierras de Córdoba.

  • Mariana…de repente se me vino a la mente una escena de Forrest gump, en la que, después de mucho tiempo corriendo se detiene y como efecto dominó toda la multitud de personas lo hacen; uno de ellos pregunta algo (no recuerdo qué) y Forrest simplemente deja de correr, comprende que ya es suficiente…con esto, no te digo que seas Forrest y que ya hayas decidido que es suficiente, sólo que detrás de pantalla una te convierte en una gurú (tienes permiso de reír 🤗) y sigue tus pasos, no todos y no al mismo ritmo pero, claramente, logras hacer llegar un mensaje complejo desde lo más bonito que pueda tener una persona, el ejemplo; en este momento aunque no te sientas ejemplo de nada, créeme que tienes toda mi admiración y la de mi hermana, precisamente por ser honesta y por luchar, es mejor morir dando la batalla por nuestros ideales que, vivir sec@, sin haber hecho lo suficiente…quizás nunca se llegue a lo “suficiente” sin embargo, intentarlo creo que lo vale. Mucha fuerza y alegría desde Chile 🤗🦎🐝🕸️ 🐕

  • Sí pues, muy de acuerdo con que hay que hablar de estas experiencias también, porque la vida es una y cada persona un todo también, es decir, del blanco al negro con sus tonos grises… Porque eso somos, así es nuestro día a día planetario y desde esto construimos el universo. Claro, el consumismo nos hace creer con su psicología positivista que no es así y nos vende el discurso aspiracional del éxito/ exitismo = lo mejor totalmente al alcance de nuestras manos a la vuelta de la esquina, JA,JA,JA. De existir la “salud mental” (que no lo creo), yo la vínculo con el vivir nuestros procesos en todos sus matices. Lo que llamas ecologismo puro, tu radicalidad, es justamente lo que me hace seguirte. Vamos compa!!! Sigamos caminando, yo te acompaño.