Toma nota para tu próximo viaje: mi top 10 de paisajes naturales

Mi top 10 de paisajes naturales

Tenía planeada esta publicación para la semana pasada y decidí contarte otras cosas. Pero ya llegó el momento: toma nota, prepara las maletas y prepárate para una dosis de inspiración viajera (y de amor planetario).

He tenido la suerte (y bueno, también la determinación, que no puedo decir que haya sido sólo azar) de viajar por lugares realmente hermosos. Cada viaje que hago, aún si es corto y cercano, me convence cada vez más de lo maravilloso que es este planeta… ¿cómo es posible que un minúsculo punto perdido en medio del universo albergue climas y paisajes tan diversos?

Aprovechando que estoy de viaje en este momento he decidido compartir mi top 10 de paisajes naturales esperando que te sirva de inspiración para tus próximas expediciones. Esta lista no tiene ningún orden en particular, no va de “más preferido” a “menos preferido” (de hecho seleccionar sólo 10 resultó ser una tarea muchísimo más difícil de lo que hubiera pensado), simplemente se trata de una selección de algunos de mis paisajes favoritos, de mi colección personal de lugares… que es lo que más me gusta coleccionar. Aquí van:

Vinales-Cuba

Valle de Viñales, Cuba

Viñales está en la provincia de Pinar del Río, en la parte más occidental de la isla de Cuba. Es una zona de cultivo de tabaco, cubierta de verde por donde se mire y con una geografía muy particular. El pueblo es tranquilo, está rodeado de cuevas y mogotes (las montañas que se ven en la foto), la gente anda en bicicleta y las gallinas recorren las calles perseguidas por sus pollitos. Mucha gente decide quedarse en la Habana o en Trinidad… también hay gente que prefiere irse a Varadero a un hotel todo-incluido (eso último no lo entiendo, pero bueh). Pero yo creo que para ver lo más bonito de Cuba, hay que ir a Viñales.

Macchu-Picchu

Machu-Picchu, Perú

Machu-Picchu no podría ser más famoso… pero aquí no me estoy refiriendo al pueblo Inca —que se merece cada gota de la buena fama que tiene— sino a las montañas que lo rodean; ese es un paisaje para el que nadie me había preparado, y nadie me hubiera podido preparar. Había visto miles de fotos de Machu-Picchu pero ninguna le hace justicia a lo que uno ve cuando llega… y por supuesto ésta tampoco; es que es imposible capturar la belleza —y el tamaño— de esas montañas. Justo al entrar al poblado, al mirar a la derecha, se ve este pedacito de cordillera. Machu-Picchu es considerado una de las siete maravillas del mundo moderno… y creo que gran parte de ese crédito se lo debe a la maravilla de paisaje que lo rodea.

Olimpos-Turquia

Playa de Olympos, Turquía

Esta playa suele estar llena de gente. Debo confesar que yo preferiría que estuviera vacía, pero con el tiempo he aprendido a aceptar que muchos lugares bellos son atractivos para muchos públicos, y que estar ahí con otras personas (siempre y cuando sean respetuosas del espacio en el que están y las experiencias de quienes los rodean) no es el fin del mundo. Olympos está en la provincia de Antalya y es parte del Beydağları Coastal National ParkLa playa no es de arena sino de piedras medianas y pequeñas, y está rodeada de rocas grandes y montañas cubiertas de verde. Entre toda esa vegetación se esconden las ruinas de la antigua ciudad de Olympos, que en algunas partes se asoman, pudiéndose ver desde la playa mientras uno toma el sol.

Choco-Colombia

Playas de Guachalito, Colombia

Este es uno de los paisajes más impresionantes que he visto. El océano Pacífico, la playa de arena oscura, las montañas cubiertas por una de las selvas más lluviosas del planeta, la selva cubierta por la neblina y las ballenas jorobadas disfrutando del agua acompañadas por sus bebés. Este es un lugar de difícil acceso —está a 45 minutos en lancha de Nuquí, y a Nuquí sólo se puede llegar en avión desde Medellín—, pero vale la pena (de hecho, posiblemente parte de su encanto se debe a que está tan “lejos de todo”). Estoy segura de que es un lugar bonito durante todo el año, pero las presencia de las ballenas entre julio y octubre hacen que sea casi mágico.

Plitvice-Croacia-2

Lagos Plitvice, Croacia

Croacia es un país con muchas playas famosas, pero estoy segura de que ningún paisaje playero croata supera la belleza de estos lagos. Plitvice es un Parque Natural Nacional que está en la región de Lika, y consiste en una serie de lagos que se conectan entre sí por cascadas de diferentes tamaños; el color del agua es turquesa brillante, tan brillante que a veces parece que saliera luz del fondo del agua. Hay muchas aves, ratoncitos de campo que se cruzan en el camino, ranas cantando en las plantas acuáticas y patos y peces que nadan y disfrutan las suaves corrientes.

El Chaltén, Argentina

Cerro Fitz Roy, Argentina

En Argentina hay muchos paisajes bellísimos pero —a mi parecer— ninguno como este. Al cerro Fitz Roy se llega desde un pueblito de 1600 habitantes que se llama El Chaltén; yo no llegué hasta la cima —ni lo intenté, se le considera uno de los cerros más difíciles de escalar del mundo— pero sí hasta la Laguna de los Tres, que queda justo en la base. Son 4 horas de caminata desde el pueblo para llegar a la laguna, durante las cuales se cruzan quebradas, pequeños bosques y caminos rocosos, todo el tiempo con la vista espectacular que aparece en la foto.

Alfaraz de Sayago

Alfaraz de Sayago, España

Este es un paisaje que visité gracias a una bella coincidencia de la vida. Alfaraz de Sayago es un pueblito que queda cerca de Zamora, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Estuve ahí en verano en el año 2011, y aunque el pueblo en sí no tiene nada en particular (es un pueblito lindo como muchos otros), el paisaje que lo rodea sí se me quedó grabado en el corazón. También es posible que eso haya pasado porque estuve ahí con una de mis personas favoritas en el mundo mundial ♥

Salar de Atacama, Chile

Salar de Atacama, Chile

Paisaje onírico como pocos, el Atacama esconde un montón de tesoros que uno difícilmente puede imaginar que se encuentren en un desierto. Lagunas, geysers, dunas… ¡tantas cosas bellas! Pero creo que mi favorito es el salar, una planicie blanca en la que una delgada capa de agua hace que todo se refleje como si fuera un espejo, y que permite el desarrollo de bichitos que sirven de alimento a los flamencos. Si alguien me hubiera descrito un lugar como ese, hubiera pensado que no era real.

Frailecillo, Islandia, Látrabjarg

Látrabjarg, Islandia

Esta foto no califica 100% como foto de paisaje… pero es que, a pesar de la indiscutible belleza del lugar, lo que más me gustó fueron las rocas llenas de frailecillos. Látrabjarg es el acantilado de aves (bird cliff) más grande de Europa, con 14 kilómetros de longitud y hasta 440 metros de altura. Es sólo uno de los muchísimos paisajes increíbles de Islandia (uno de mis destinos de viaje favoritos… algún día le tengo que dedicar una publicación completa), pero es tan impactante que puedo afirmar con confianza que es el lugar que más me gusta de todo ese país.

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Comino, Malta

Empecemos con el nombre: ¿cómo no me va a gustar una isla que se llama Comino? Ésta es una isla de 3.5 km² de superficie que está entre Malta y Gozo, sólo tiene 4 habitantes (que se turnan para atender a los visitantes veraniegos) y es un santuario de aves y reserva natural. Como si eso no fuera ya suficientemente maravilloso, Comino está formada principalmente por enormes acantilados y grutas que fueron usadas en la edad media por piratas y mercaderes, y rodeada por un mar lleno de vida y de colores que van del azul cobalto al turquesa, pasando por todos los azules-verdes-verdosos que te puedas imaginar.

 


 

Como te dije antes, seleccionar 10 lugares resultó ser una tarea más difícil de lo que pensaba… siento que dejé por fuera muchos otros que me encantan, ¡es que hay lugares bellos en todos lados! Sin embargo creo que esta es una buena selección de mis paisajes naturales favoritos, y espero que te sirvan de inspiración para tus próximos planes de viaje, y —por supuesto— como motivación para cuidar este planeta tan bonito que tenemos.

¿Qué te parecieron? ¿Conoces alguno de los lugares que puse en la lista? ¿Cuál te llamó más la atención? ¿Cuáles me recomendarías para futuras aventuras? ¡Te espero en los comentarios!

 

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8 Comentarios

  1. ¡Madre mía! Qué paisajes tan bellos todos.
    Muy agradecida de que incluyas un precioso paisaje castellano a tu lista (en la mía también está, y eso que no he visto tanto mundo como tú).
    A mí me encanta viajar, y me emocionan muchas cosas de mis viajes porque soy una apasionada de la Historia y se me ponen los pelos de punta al saber que un hecho histórico sucedió aquí o allá, pero lo que más me emociona de todo es comprobar, como tú dices, qué bella es esta Tierra que habitamos, qué diversa y qué maravillosa.
    ¡Me ha encantado viajar contigo en esta entrada!
    Un abrazo,

    • ¡Hola Irene! ¿Cierto que son una belleza? Y el paisaje castellano se tiene más que ganado ese espacio en mi lista de favoritos, aunque seguro me falta por ver un montón, ¡con lo grande y diversa que es España!

      La tierra nunca deja de asombrarme. Gracias por viajar conmigo por aquí :-)

      ¡Un abrazo!

  2. Pero a la hora de hacer viajes cualquier cosita es cariño se va al tacho, tremenda huella de carbono has dejado en kilómetros de viajes, -presumo que no los has hecho a caminada o bicicleta, de la vista gorda por este departamento- Supongo que te has enterado del gran impacto ambiental el de la aviación, y pues ni que hablar de los demás transportes… Difícil ser un ecologista o ambientalista consistente, no?

    • Hola Nacho. Voy por partes:

      1. Claro que estoy enterada del impacto de la aviación y de los otros medios de transporte, pero también hago esfuerzos en la vida cotidiana que compensan con mucho a la huella de carbono de un viaje. No sé si tú estás enterado, pero la huella de carbono de la alimentación es mucho mayor que la de todos los medios de transporte combinados (puedes ampliarlo más aquí).

      2. Parte de tener una vida sostenible creo que va de la mano con ser conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor, sin paralizarnos ante el difícil panorama. Si a eso vamos, tampoco debería tener un blog porque la huella de carbono del internet es alta. A mí me interesa tener una vida más equilibrada, y no creo que para eso tenga que dejar de disfrutar de lo que ofrece el mundo (incluyendo, sí, cosas maravillosas de la tecnología y del transporte). Como alguien ya me ha dicho (claro, usándolo como justificación para no hacer nada): si quiero tener una vida sin impacto lo que tengo que hacer es morirme. Sí, hay gente que lo lleva a ese extremo.

      3. Parte de mi amor por el planeta viene de verlo con mis propios ojos, en toda la magnitud que mi vida (y mi bolsillo) me lo han permitido. Si tú no quieres usar medios de transporte para ahorrarte esa parte de tu huella de carbono, pues estás en todo tu derecho, pero yo “administro” esos aspectos de mi vida como a mí me parece, y no siento que deba someterme a “auditorías externas” para validar los esfuerzos que hago y los cambios que aplico.

      4. En esta entrada hablo sobre la coherencia, el progreso y la perfección. Te la recomiendo. Si piensas que “todo se fue al tacho” porque viajo y eso te lleva a verme como una ambientalista inconsistente, lo lamento… pero te recomiendo que igual revises tus estándares, porque seguramente te vas a sentir decepcionado por todos los ambientalistas del mundo. Bah, te vas a sentir decepcionado por toda la humanidad… pensar que se necesita ser 100% coherente para estar haciendo las cosas “bien” es el primer obstáculo para cualquier cambio.

      5. Por último, este es un blog personal, en el que comparto mi proceso, y mi búsqueda de una vida más sostenible. No soy un organismo del gobierno ni la autoridad mundial en sostenibilidad. Soy una persona común y corriente que está haciendo lo mejor que puede (y tratando de compartirlo para que otras personas se hagan sus propias preguntas… que al final es lo que acaba de pasar contigo). Si no estás de acuerdo con la manera en que lo hago, hay otros miles de blogs con temáticas similares que puedes consultar (puedes empezar a buscar aquí). O, mejor aún, haz uno tú mismo, que así puedes adaptar el contenido 100% a tus preocupaciones y tus visiones de la sostenibilidad, y compartirlas con más gente.

      ¡Saludos!

  3. Justamente iba a decir lo mismo que ha observado Nacho: la terrible huella de carbono que dejamos al viajar.

    Como bien apuntas en tu respuesta a Nacho, este es un blog personal donde hablas de lo que gustas (y muy bien, por cierto). Pero también es un blog que da muchas ideas e indicaciones y es tremendamente inspirador. Por eso creo que conviene que apuntes ideas para viajar de manera más sostenible.

    En mi caso viajo muy poco. Entiendo la pasión por los viajes como una especie de consumo. Y como siempre que voy a comprar algo, reflexionó: ¿simplemente porque me gustaría conocer un sitio merece la pena generar contaminación y residuos? La respuesta suele ser no.

    En cambio, yo sigo comiendo carne y productos animales. Bien es cierto que voy poco a poco haciéndolo cada vez menos.

    Sinceramente creo que igual que alentamos a la gente a consumir menos carne o menos plástico, también deberíamos alentarla a viajar cada vez menos.

    Yo vivo en la costa y una playa de mi localidad fue elegida por un periódico nacional como una de esas playas poco conocidas pero llenas de encanto y pasó a figurar como una de las playas más bonitas de España. Ese mismo verano se llenó de gente, de coches y de basura.

    Alentar a la gente a viajar no era lo que me esperaba de un blog tan inspirador como Cualquier cosita… Aunque entiendo tu pasión por viajar y respeto tu libertad para hablar de lo que prefieras en tu blog.

    Lo dicho, ¿qué tal un post para hablar de maneras más sostebles de viajar o cómo compensar la huella de carbono de un viaje?

    Un saludo.

    • Hola Laura. Gracias por tu comentario. Como dices (y como le comento a Nacho) este es un blog personal, y yo soy una persona común y corriente. No tengo respuestas para todo, de hecho tengo más preguntas que respuestas, y eso es precisamente lo que comparto aquí.

      No pretendo ser la “campeona mundial de la vida sostenible” (aunque sería lindo jajaja), sino encontrar un estilo de vida que reduzca mi impacto tanto como esté en mis manos, pero que me siga permitiendo disfrutar de la vida que tengo, que es la única que voy a tener. Y para mí, viajar es una de las actividades que mayores aprendizajes y mayor disfrute traen en la vida… así que, a pesar de ser consciente de que los viajes implican una huella ambiental, no estoy dispuesta (al menos en este momento de mi vida) a dejarlos de lado. ¿Por qué? Porque no creo que la vida sostenible consista en hacer sacrificios que sintamos que nos dejan con vacíos, sino en encontrar una manera de cambiar nuestros hábitos que nos permita vivir de manera más equilibrada. Pero claro, igual la huella ambiental, social y económica de mis viajes me preocupa, y es algo que trato de cuidar al máximo cuando viajo.

      La pasión por los viajes puede verse como una especie de consumo, sí, pero depende de qué viajes. Me parece que vale la pena contarte dos cosas: Primero, yo no viajo sólo por conocer lugares, o por sacarme fotos de postal. Para mí un viaje no es una cosa que compro, sino una experiencia que vivo y que nutre muchos aspectos de mi vida, y creo que hay una diferencia importante entre quienes se compran un paquete todo incluido a Cancún (por decir cualquier lugar) y quienes viajamos con el genuino interés de conocer diferentes lugares, personas, culturas, costumbres, sin importar si están al otro lado del mundo o a media hora de nuestra casa. Hay una diferencia enorme entre la gente que llegó a tu playa a llenarla de basura, y la gente que (como yo) deja las playas más limpias de lo que las encontraron. Segundo, no viajo con tanta frecuencia como puede parecer en esta publicación, esta es una recopilación de viajes que he hecho en varios años. Disfruto viajar desde hace mucho tiempo, y lo he hecho de diferentes maneras: en avión, en bus, en tren, en carro, en bici, en lancha, a pie. Como sabrás, no todos los tipos de viaje tienen el mismo impacto, ni la misma huella de carbono.

      No estoy de acuerdo contigo en que se deba alentar a la gente a que viaje menos, y no le veo punto de comparación al hecho de promover la reducción de consumo de productos de origen animal, o de uso de plástico. El consumo de carne no sólo tiene impacto ambiental, sino que implica el maltrato atroz a seres vivos y sintientes, y el uso de plástico no trae asociado experiencias de vida invaluables, como las que se encuentran en los viajes.

      Me parece perfectamente válido que alguien, en su búsqueda de reducir su impacto, decida dejar de viajar; pero esa no soy yo —al menos por el momento— y mi blog es un espacio personal para hablar de mi manera de ver el mundo, y mi manera de ver la sostenibilidad. De hecho las cosas que comparto aquí, en gran parte, las aprendí gracias a los viajes, así que este blog probablemente no existiría si no me gustara viajar.

      Yo ofrezco mis reflexiones de manera abierta para quien las quiera leer, estoy abierta a conversar, discutir, aprender todo lo que sea posible a través de la relación con mis lectores (y más que feliz de hacerlo), pero no estoy dispuesta a posar de algo que no soy (por ejemplo, a posar de que no me interesa viajar) o a modificar mi blog para que se adapte a las expectativas de alguien más (por ejemplo, dejar de compartir mis experiencias de viaje porque a varias personas les pueda parecer cuestionable por el asunto de la huella de carbono). Espero que lo comprendas, y que sigas sacando de aquí lo que sientas que te interesa y te gusta, entendiendo que es imposible que todos estemos 100% alineados en la manera de pensar y de asumir nuestras decisiones personales.

      Aclarado esto, creo que tu sugerencia es buena y muy interesante, y la tendré muy en cuenta para una futura publicación. Por ahora, te recomiendo tres blogs de verdaderos expertos en el tema (que además creo que son perfectos ejemplos para ilustrar el hecho de que los viajes no son una cuestión de consumo y ya): Viajeros Reverdes, Plan B Viajero y Beeci Project.

      En cuanto al tema de la coherencia (y en caso de que no las hayas leído) te recomiendo dos entradas de este blog: Progreso vs. perfección y La trampa del todo o nada, y también este artículo de George Monbiot y este otro de Madeleine Somerville, que creo que plantean cosas muy válidas.

      Espero que te resulten útiles los enlaces y (como te dije más arriba) que comprendas mi punto de vista y sigas disfrutando de las cosas que comparto, aunque no estemos de acuerdo en todo. ¡Saludos!

  4. Hola, Mariana! Siguiendo precisamente a Plan B Viajero es que encontré tu blog, el cual estaré leyendo poco a poquito porque me parece muy interesante tu filosofía de vida. En cuanto a lo que comentas a tus lectores, te puedo decir que concuerdo completamente contigo. Primero creo que el extremismo es malo porque no permite avanzar a nadie y mucho menos hace feliz a nadie. Una cosa es compartir lo que tu haces y como los demás pueden aprender de eso y tomar lo que deseen y otra es que las personas crean que tu blog es una Biblia evangelizadora para exorcizar a caídos por el pecado de la contaminación y la huella de carbono. Si eso fuera así, entonces tendrías que enviar a la humanidad entera a suicidarse y así poder salvar al planeta más pronto, que de paso eso es completamente cierto según el documental Planeta Cero que habla precisamente de cómo la extinción de los humanos salvaría al planeta y a todos los animales. Luego entonces, tampoco le veo comparación alguna a la contaminación asociada a residuos tóxicos que vienen en la mayoría de los alimentos procesados y productos de uso personal industrializados que además vienen acompañados de plásticos tóxicos y destructores de ecosistemas, con los viajes que como bien dices hacen que tu vida sea más plena y feliz.

    Sé también que consumir menos carne es muy sano tanto para el medio ambiente como para la salud, pero encuentro también muchos evangelizadores tratando de exorcizarte para que nunca jamás vuelvas a comer carne, y creo que también es gente extremista y hasta tóxica.

    Finalmente me parece que sería magnífico que todas estas respuestas las volvieras posts y así más gente saliera de dudas.

    Ah! Y por cierto, soy mexicana y en unos meses estaré de visita por Medellín, me encantaría conocerte y tener una charla de estos temas en los que también estoy incursionando.

    Abrazos y éxito en todo, preciosa! Muacks!

    • ¡Hola Yeni! Me alegra mucho que hayas llegado a mi blog a través de Plan B Viajero :-)

      Muchas gracias por tu comentario. Estoy 100% de acuerdo contigo en el asunto del extremismo: ponernos a pensar que todo tiene que ser “perfecto” sólo sirve para quedarnos paralizados sin hacer nada, y (como tú dices) viviendo así no avanza nadie, ni es feliz nadie. Me reí mucho con lo de la biblia evangelizadora para exorcizar a caídos por el pecado de la contaminación y la huella de carbono, jajajajaja, tremendo título para un libro :-P

      También, como dices, la única manera de no tener impacto es morir. Y así no se tiene impacto negativo, pero tampoco positivo. Así que no creo que sea una cuestión de “eliminar” nuestra huella, sino de aprender a dejar una huella tan cuidadosa y tan positiva como sea posible. Y eso cambia de persona a persona. Claramente la idea es que eso no se convierta en una excusa para tomarse la sostenibilidad a la ligera (a fin de cuentas es literalmente una cuestión de vida o muerte para la humanidad), pero creo que es algo que debe asumirse desde las posibilidades vitales y el entorno de cada persona, y encontrar maneras de integrarlo al tipo de vida que queremos tener. Que si nos enfocamos sólo en reducir la huella pero eso nos lleva a tener vidas de mierda, pues la cosa no tiene futuro. (Vale aclarar que no estoy diciendo que quien no viaje tiene una vida de mierda. Cada quien a lo suyo. Simplemente me voy a un ejemplo extremo).

      Creo que, en general, el tema de la “evangelización” es muy delicado. Cuando da la sensación de que estás “embutiendo” tu manera de pensar (algo que han hecho con nosotros los anuncios publicitarios, aunque no nos demos cuenta…) pues la comunicación deja de fluir, o por lo menos no fluye tan bien. O eso pienso yo. Tendré muy en cuenta tu sugerencia, también creo que es importante llevar estas discusiones a modo de publicación, que seguramente servirá para resolver dudas y ampliar el debate :-)

      ¿Cuándo estarás en Medellín? Si quieres envíame un correo (o un mensaje por la página de contacto) y me cuentas los detalles, para que coordinemos y nos veamos para conversar. ¡Un abrazo!

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