Mi rutina de cuidado capilar

Mi rutina de cuidado capilar

Ahhh… ¡el pelo! Esos espaguetis ultra-delgados que salen de la cabeza y crecen sin parar, que parece que tienen vida propia, que duelen si los arrancas pero no duelen si los cortas (¡menos mal!), que cambian de forma casi a nuestro antojo y se destiñen con la edad. Qué cosa más maravillosa y misteriosa es el pelo, ¿no?

No puedo hablar por todo el mundo… pero sé que la mayoría de personas pasamos por innumerables etapas con el cuidado de nuestro pelo. Yo, por ejemplo, he tenido etapas de usar champú, acondicionador y mascarillas —a veces de la misma marca, porque era lo “recomendado”— para pelo liso, pelo ondulado, y hasta para pelo rizado (lo probé todo tratando de domar el frizz), y también etapas de usar sólo bicarbonato y vinagre blanco (en ese entonces el vinagre de manzana no había entrado en mi radar).

Durante una parte de mi vida me lavé el pelo todos los días, y después, no sé cuándo, me di cuenta de que no hacía falta, y lo empecé a lavar cada dos o tres días. He tenido pelo ultra-largo y ultra-corto, he tenido flequillo, capas, línea a la mitad y al lado, he tenido trenzas (de esas que fueron obligatorias después de cualquier paseo a la costa colombiana en los 90), y peinado Farrah Fawcett (bueno, nunca tan maravilloso, pero lo intenté).

En medio de tanta aparente variedad, también tengo una faceta más conservadora: nunca me he hecho una permanente, sólo me he alisado el pelo una vez, en la adolescencia —y odié como me quedó—, he usado secador tan pocas veces que creo que las puedo contar con los dedos de las manos, y sólo me he cambiado el color del pelo tres o cuatro veces, y ni siquiera fue con un tinte permanente sino con un papel de colores que dejaba el pelo fucsia durante un par de semanas (adolescencia, de nuevo… por si acaso quedaba alguna duda).

 

*     *     *

 

El pelo es una víctima frecuente del marketing: anuncios publicitarios que te dicen que el pelo tiene que ser así o asá, que la textura de tu pelo no está bien, que el color puede mejorar, que si tuvieras X o Y champú todo sería mejor, todos te amarían y la vida sería más hermosa…

… y luego resulta que la vida no cambia con un champú, que tu pelo es como es, que cualquier producto que logre cambiar tu pelo de verdad radicalmente —de negro a rubio, de liso a rizado— es, normalmente, un producto muy dañino para tu cuerpo, y que lo mejor para ti (y también para el planeta) es que aprendas a querer tu pelo así como es, y a tratarlo con cosas más sencillas según sus necesidades específicas, en lugar de estar esforzándote por transformarlo en otra cosa a punta de productos tóxicos.

Ojo, que no estoy diciendo que haya que descuidar el pelo y olvidarse de él. Todo lo contrario: creo que hay que entender que, aunque no duele cuanto lo cortan, es una parte de nuestro cuerpo que también merece atención y cuidado. Que todos los productos rebuscados que nos ponemos en la cabeza terminan por afectar nuestra salud… y que en el afán de ponernos bonitas/os por fuera, casi siempre terminamos generando un desastre a nuestro alrededor: generamos montones de basura, sufren los animales en los que prueban esos productos, y sufre el planeta.

Pero las cosas no tienen por qué ser así. El cuidado del pelo (o de la piel, o de la salud, o de la alimentación…) no necesita envases voluminosos y no requiere etiquetas glamurosas, aunque ese sea el cuento que nos hemos comido colectivamente.

 

De hecho, es posible tener una rutina completa de cuidado capilar sin generar nada de basura, y con apenas unos cuantos ingredientes básicos, todos fáciles de conseguir, todos baratos, todos veganos y libres de pruebas en animales. Y como si fuera poco: esa rutina puede ser realmente cuidadosa contigo y darle a tu pelo los mimos que necesita, sin necesidad de recurrir a marcas que salgan en las revistas.

No más preámbulos: te voy a contar cómo es mi rutina de cuidado capilar, y espero que te sirva como inspiración para que diseñes una a tu medida :-)

 

Mi rutina (por ahora)

Como lo mencioné más arriba, hace años probé el método no poo, que consiste en lavarse el pelo usando una mezcla de agua con bicarbonato de sodio, y hacer un enjuage con vinagre diluido en agua. Al principio me sorprendió la eficacia de ese método: el pelo queda súper limpio, y después de unas semanas empecé a darme cuenta de que ya no hacía falta lavarlo con tanta frecuencia.

A pesar de la buena impresión inicial, el método no poo no funcionó para mí. Después de seis meses me empezó a dejar el pelo demasiado seco, así que volví a usar champú comercial… hasta que encontré una receta de champú en barra, la ajusté, la probé (y la publiqué aquí en el blog), y desde ese entonces —hace casi dos años— ese es el único champú que uso.

Mi acondicionador oficial, durante mucho tiempo, fue el vinagre de manzana; pero un día se me acabó el que tenía, y se dañó un lote que estaba preparando, y tuve que improvisar. Pensé que la lógica detrás del efecto acondicionador del vinagre era la acidez, y se me ocurrió que el limón podría tener un efecto similar… y como me gusta experimentar (y tenía tanta pereza de ir a comprar un vinagre de manzana), exprimí medio limón, lo diluí en agua, y me llevé la mezcla a la ducha.

Funcionó tan bien, que desde ese entonces dejé de usar vinagre y me pasé al acondicionador de limón. Me gusta porque simplifica aún más el asunto: no hay que comprar productos envasados (si hablamos de vinagre comercial), ni requiere largos procesos de fermentación (si hablamos de vinagre hecho en casa), y el único residuo que deja es una cáscara (que se puede usar para hacer vinagre aromatizado). Y, según he leído, le hace mucho bien al pelo y al cuero cabelludo, no sólo por su acidez (suavizada por la dilución en agua) sino por su contenido de vitamina C.

Uso este acondicionador desde hace cinco meses (por eso me animé a compartir ya el cambio… porque pasó el período de prueba) y mi pelo sigue siendo feliz. Y, contrario a lo que creí al principio (y por si acaso te lo estás preguntando) el limón no ha hecho que mi pelo se vuelva más claro. Ni siquiera un tris.

Mi champú y mi acondicionador

Y ya. Esa es mi rutina de cuidado capilar: champú en barra hecho en casa + acondicionador de agua con limón, dos veces por semana (no necesito lavarlo más, porque mi pelo tiende a ser más bien seco).

Hay un mimo adicional que me gusta aplicar de vez en cuando, y que es tan sencillo como la rutina básica: aceite de coco, antes de lavarme el pelo y sólo en las puntas. ¡Eso es todo!

1 - 2 - 3 - 4

En resumen, y paso a paso:

  1. Aceite de coco: Media hora antes de lavarme el pelo y sólo en las puntas. (*Y sólo de vez en cuando… como una vez al mes, o algo así).
  2. Champú en barra hecho en casa. Si quieres saber por qué es más sostenible el champú en barra, te recomiendo esta publicación.
  3. Acondicionador: Una taza de agua y una cucharada de jugo de limón. Pero puedes ajustarla según tu tipo de pelo, e ir probando a ver si te funciona mejor con más o con menos limón. Se aplica, se deja un par de minutos, y se enjuaga (como lo harías con un acondicionador comercial).
  4. Desenredar. Usando una peineta de dientes gruesos, y justo después de aplicar el acondicionador (dentro de la ducha).

Cuando salgo de la ducha me envuelvo una toalla en la cabeza (como si fuera un turbante) durante un rato; cuando me la quito, me paso de nuevo la peineta y hago presión en el pelo con la toalla (sin frotar mucho) para quitar el exceso de agua, y lo dejo secar al aire. Y aquí vale la pena aclarar que cuando vivía en Santiago y en Barcelona, durante el invierno, también dejaba que el pelo se secara al aire… y no pasa nada. Sé que esto es cuestión de preferencias personales, pero ten en cuenta que el secador es otro objeto adicional consumiendo energía y que, a largo plazo, daña el pelo; así que si lo usas, vale la pena que te plantees si hace falta usarlo todos los días, que tu pelo (y el planeta) merece un descanso ;-)

Y por último, para darle forma o mantener el pelo en su lugar, me quedo también con lo más sencillo: una banda elástica que hice a partir de un trozo que me sobró de algún proyecto de costura, un “caimán” (así les decimos en Colombia… ¿no es muy gracioso?), un pin (que le pedí prestado a una amiga, y nunca devolví… pero sé que ella me lo perdona ♥) y una pinza metálica, que me sirve mucho ahora que estoy en fase de crecimiento del flequillo, y suele estar completamente fuera de control.

Para dar forma al pelo

Con esta rutina he notado las mismas ventajas que te conté hace un tiempo, cuando compartí mi rutina de cuidado facial: Mi pelo está sano y menos “mañoso” que cuando usaba productos comerciales. No le estoy poniendo productos sospechosos a mi cuerpo, evito totalmente las pruebas en animales, ajusto las recetas y sigo experimentando según me parezca, genero muchísima menos basura y ahorro plata. Ganancias por donde se le mire.

¿Cómo es tu relación con tu pelo? ¿Cuál es el cambio más extremo al que lo has sometido? ¿Cómo crees que puedes simplificar tu rutina de cuidado capilar, y hacerla más amigable con tu salud y la del planeta? ¡Te espero en los comentarios!

 


Todo esto es el resultado de un proceso de búsqueda, de prueba y error. Esta es la rutina que encontré que funciona bien para mí y para mi tipo de pelo, y puede que no funcione para ti (o al menos no al 100%); pero mi invitación no es necesariamente a que “copies y pegues” mi rutina, sino a que empieces tu propia búsqueda y le pierdas el miedo a los ingredientes básicos, y así poco a poco vas a ver que para cuidar el pelo no necesitas empaques suntuosos, pruebas en animales, componentes impronunciables ni marcas famosas.

Importante: cada persona es diferente, y si bien estas cosas han funcionado para mí, eso no necesariamente significa que funcionen 100% para ti. Siempre que vayas a probar un nuevo producto (sea comercial o hecho en casa) es importante que lo pruebes en una zona pequeña de la piel, por si acaso genera alguna reacción no deseada. Y también, por supuesto, si alguna cosa que usas genera una reacción desfavorable, deberías descontinuar su uso.

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35 Comentarios

  1. Belén

    Al fin pude leer el artículo, te has vuelto muy famosa ya Mariana jaja, :) Yo quieo abandonar la crema para peinar, deja el cabello pesado, te paso la grasa a la caa y deja residuos, pero aún no encuentro como reemplazarla, alguna idea?? Gracias por compartir :)

    • Ericka

      <hola Belén! has probado el aceite de coco? No se necesita mucho y deja el cabello suavecito, cualquiera que sea su textura natural

    • ¡Hola Belén! Jajaja, ayy, pues cuanta más gente lea estas cosas y se preocupe por reducir su huella ambiental, más feliz me pongo yo, así que esa caída de la web por “exceso” de visitas me parece una muy buena noticia ♡

      Yo nunca usé cremas para peinar, entonces no he buscado alternativas… tal vez el aceite de coco te pueda funcionar (mejor usándolo antes de lavar el pelo), y otra opción que se me ocurre es una que compartieron varias chicas dentro del grupo de FB del Club, que se hacía con linaza remojada. Al parecer funciona muy bien (aunque no te puedo hablar con conocimiento de causa). Si te animas a probarlo, me cuentas qué tal te va. ¡Un abrazo!

  2. En mi rutina yo aplico el aceite de coco de la noche a la mañana, a mi me funciona en todo el pelo (me hago un masaje rico en el cuero cabelludo) dicen que ayuda mucho a que crezca rápido y fuerte. Tambien lo hago de vez en cuando, porque es un recurso costoso. En vez de usar toalla te recomiendo una camiseta de algodón vieja, que esté bien suavecita y a la que le quieras dar un nuevo uso, en algunos blog dicen que es mito pero la he usado y mi pelo queda increíble, sobretodo dos dias después de haberlo lavado. Eso si, despues de desenredarlo en la ducha nunca mas uso peine ni cepillo ni nada. Solo lo arreglo y lo acomodo con mis dedos. Tambien he logrado pasar de una lavada diaria a lavarmelo solo los domingos. El pelo se acostumbra y deja de producir grasa en exceso. Al inicio fue dificil pero ya me acostumbre. La capul si me la lavo mas seguido por el sudor. Me siento mucho más feliz y libre! y mi pelo está muy sano

    • ¡Hola Laura! Yo alguna vez probé a dejarlo toda la noche, y me quedó tan grasoso que lo tuve que lavar como tres veces jajaja… ¡pelos mañosos!

      Me gusta mucho la idea de la camiseta, la probaré a ver qué tal. ¡Un abrazo!

  3. Marianela

    Hola Mariana! Quisiera saber cuando tienes a la venta el shampoo? Ya se me acabó! Ojalá sea pronto!!
    Gracias por tu blog!

    • ¡Hola Marianela! Este fin de semana creo que estaré preparando un nuevo lote… pero depende de otras cosas que tengo que hacer :-P En todo caso, cuando haya nueva producción lo estaré avisando en la página de Facebook. ¡Un abrazo!

  4. Hola Mariana

    Me ha gustado mucho lo del limón, lo voy a probar a ver cómo va, desde hace más 1 año que no utilizó acondicionador, y utilizó champú en barra de la tienda Lush, he probado varios y solo uno me va bien, y con el estoy contenta, el pelo me queda limpio más tiempo, y la barra me dura unos 4 meses, desde hace un año he dejado de utilizar acondicionador , y el champú me ha ido bastante bien, tengo el pelo rizado, y con el cepillo de púas, me quitá bastante los tirones, no encontraba una alternativa al acondicionador que me gustara, así que el 🍋 limon, puede ser un buen descubrimiento.

    Yo con el pelo siempre he sido bastante conservadora, lo tengo negro, y solo me hice unas mechas en la adolescencia, y nunca me he atrevido a hacer cambios más espectaculares, pero quién sabe si algún día me cambio, jejje por ahora estoy contenta con mi pelo, y con la barra de champú sólido, no he necesitado más, que gran alivio, jeje.

    Un abrazo y gracias por los trucos.

    • ¡Hola Rocío!

      Qué bueno que hayas encontrado un champú en barra que funcione bien para tu pelo. Si te deja el pelo como te gusta, pues seguramente ni te hace falta usar el limón… a mí sí me hace falta para que el pelo quede con mejor textura :-)
      Igual, si te animas a probarlo, me cuentas qué tal te va. ¡Un abrazo!

  5. Evelyn

    El pelo es un tema para mí. Lo tengo demasiado reseco y se me cae a mil (lamentablemente es hereditario). Tengo pendiente hacerme exámenes para ver si me lo puedo tratar de alguna manera pero me da miedo que me receten medicamentos, que odio tomar. Por el momento lo lavo 2 a 3 veces por semana con un champú de glicerina vegetal y me aplico aceite de coco, que lo hidrata inmediatamente pero sigo en la búsqueda para lograr un resultado que me deje 100 % feliz. Lo más difícil para el pelo reseco es eliminar el frizz, y ahora que acá es invierno, mi pelo se esponja el doble(inserte carita con lágrimas aquí)
    Gracias por tu publicación y definitivamente voy a probar tus consejos ;)

    • ¡Hola Evelyn! Jummm, qué mal lo que me cuentas. Sí sería importante que alguien te ayude a identificar por qué se te cae el pelo, pero igual vale la pena que explores algunas cosas (que igual no te van a hacer ningún daño) relacionadas con nutrición, por ejemplo, o con el uso de productos que puedan ser muy agresivos con tu cuero cabelludo.

      Yo también suelo tener mucho frizz, pero con el limón se me ha controlado un montón. Si te animas a probar una rutina diferente, me cuentas qué tal te va. ¡Un abrazo!

    • Hola Evelyn!, durante unas semanas se me estuvo cayendo bastante el cabello y logré controlarlo usando gel de linaza (hecho en casa) como crema para peinar. Además el cabello queda ordenadito, súper radiante y suave. Espero pueda ayudarte.

  6. Brenda

    Qué buena nota! Y todos los comentarios! Soy una principiante en todo esto y hace tiempo que estoy buscando como cuidar mejor y de forma consciente mi pelo. Hoy empiezo con el limón :).

    Ya has dado tu receta de shampoo en barra?

    • ¡Hola Brenda! Me alegra mucho que te haya gustado, y que estés motivada para empezar a experimentar. La receta del champú en barra está enlazada en el texto de la publicación, pero igual te la dejo aquí. Me cuentas cómo te va con el limón. ¡Saludos!

  7. Cindy Piedrahita Gutiérrez

    Hola Mariana, te cuento que mi rutina para el cabello ha cambiado mucho estos años ya que me alise el cabello durante 18 años y por fin tome la decisión de tener el cabello naturalmente crespo y afro y me encanta y mi nueva rutina de belleza es experimentar con las mascarillas naturales, hago una mezcla de huevo, sabila, miel, aceite de oliva y banano esta mascarilla sirve para hidratar y deja el cabello super suave y como mi cabello es crespo y super reseco la uso día por medio y me he dado cuenta que puedo reducir la frecuencia ya que mi cabello se ha recuperado bastante, todavía no he utilizado tus mezclas pero ya que estoy en proceso de experimentar me voy a arriesgar a ver como me va.

    Muchas gracias por tus recomendaciones, estoy pendiente del filtro para las leches vegetales :)

    • ¡Hola Cindy! Ayyy, ¡qué bueno que hayas decidido dejarle a tu pelo ser tan crespo como es! ♡

      Yo soy vegana (no uso ni consumo ningún producto de origen animal), así que no uso esas opciones que comentas… pero sé que el aloe es genial para todo, y alguna vez he probado mascarillas capilares con aguacates que ya estaban demasiado maduros para comer (con sabor ya un poco vinagre), y funciona súper bien para el pelo. Y ahí hay ganancia doble: mimas el pelo, y aprovechas una fruta que de otra manera se desperdiciaría ;-)

      ¡Un abrazo!

  8. Lo acabo de leer ¡Me ha encantado lo del limón! Habia probado el vinagre coko acondicionador y me gustaba el efecto pero el olor me daba mucha pereza. El olor a limón me encanta, así que lo probaré seguro :) Mil gracias por compartir esa sabiduria infinita.

    ¡Un abrazo!

    • ¡Hola Patri! A mí también me encanta el olor a limón, pero después del lavado se pierde por completo jajaja :-P Eso sí: es mucho más agradable en la ducha (donde sí se siente el olor) comparado con el del vinagre (aunque a ese ya me había acostumbrado). ¡Un abrazo!

  9. Alejandra F.

    Me encantan todos los consejos y recetas que pones en tu blog. Ya he probado varias: aceite de coco para la cara, el vinagre de manzana para el pelo y como tónico, y los aceites para hidratar como el de rosa mosqueta. Pero que puedo hacer para las canas? Tengo 36 años pero ya tengo muchas canas con las que he convivido hasta ahora, pero quisiera poder hacer algo con ellas, teñirlas o al menos suavizarlas. Un abrazo!

    • ¡Hola Alejandra! Me alegra mucho saber que te gusta el blog, y que te resultan útiles las recetas que comparto :-)

      Con respecto a las canas, pues creo que es un asunto de gustos personales, ¡pero a mí me parecen preciosas! Yo te recomendaría que las aprendas a querer ♡… pero si definitivamente las quieres teñir, te recomendaría que uses henna, que es un tinte de origen vegetal (yo nunca lo he usado así que no te puedo hablar desde la propia experiencia, pero mi mamá sí lo usó durante varios años y le funcionó bien). Para suavizarlas, puedes aplicar aceite de coco antes de lavar el pelo (como lo describo en la publicación), o algún otro aceite que tengas a la mano (de oliva, de argán, etc.)

      ¡Un abrazo!

  10. Hola Mariana, desde el año pasado vengo utilizando un shampoo orgánico (la marca es local y te permite llevar tu envase vacío para llenarlo con shampoo…así que no hay envases plásticos para botar a la basura). Lavo mi cabello 3 veces por semana, y antes de hacerlo me pongo un poco de aceite de coco.
    Estuve utilizando vinagre de manzana disuelto en agua como enjuague, pero note que me resecaba mucho el cabello (se me empezaron a abrir las puntas) así que lo deje.
    ¿Que tan ácido es el limón en Colombia? el limón que tenemos en Perú es super ultra hiper archi ácido!!! igual me da mucho curiosidad probarlo, así que lo intentare. Saludos!

    • ¡Hola Luisa! Qué bueno que tengas acceso a una alternativa de champú como la que describes :-)

      Lo de la resequedad usando el vinagre tal vez fue porque lo usaste muy concentrado. La idea es probar y ver qué cantidad de vinagre se necesita según el tipo de pelo, así que en tu caso tal vez se requería una cantidad mucho menor.

      Con respecto al limón, pues no sé… hay muchos tipos, y he usado diferentes variedades: limón pajarito, Tahití, mandarino, etc. En cuanto a sabor, todos son ácidos, y varía según lo maduros que están. No tengo forma de medir el pH de manera tan precisa que me permita saber el nivel de acidez de cada limón. Pero igual creo que es lo de menos, porque lo estás usando diluido, y, como te dije, la idea es probar a ver qué mezcla particular funciona para tu pelo.

      ¡Saludos!

  11. Ana Maria

    Que alegria me da de leer todo lo que haces!! Definitivamente me has animado a los cambios más grandes de mi vida, aunque hay muchos por hacer todavia, ya di los primeros pasos. Empecé a lavar mi pelo con la mezcla de agua y bicarbonato de sodio, no sabia muy bien cómo hacerlo pero me lo ingenie, la proporción que hice fue 1 taza de agua x 1 cuchara de bicarbonato y lo puse en un atomizador. Vi que las goticas que escurrieron me dejaron la piel un poco roja, no se si soy sensible al bicarbonato de sodio, pero luego se me paso. Juague mi pelo con agua y luego me puse la mezcla de agua y vinagre (use vinagre de arroz porque no tenia de manzana), que la preparé igual 1 taza x 1 cucharada y al atomizador. Luego me juague con agua fria. Estoy feliiz!! mi pelo quedo limpio. Proximamente usaré el limón y quedo igual pendiente de tu shampoo. :-) Graacias!

    • ¡Hola Ana! Me alegra muchísimo saber que te has motivado a hacer esos cambios a partir de las cosas que comparto aquí ♡

      Cuando usaba el método no poo, ponía una cucharada de bicarbonato en una taza de agua, y lo envasaba en un frasquito de esos que se usan para poner las salsas en los locales de comidas rápidas (como estos), porque así es más fácil de aplicar (tanto el bicarbonato como el vinagre). Con el atomizador me da la sensación de que se demora mucho la aplicación, ¿no? Igual si ese te funciona, pues estupendo :-)

      ¡Un abrazo!

  12. hace casi un año atrás descubrí el shampoo en barra, que ni en cuentos lo había oído. Coincidentemete conocí tu blog y descubrí la receta del chapú el conejo feliz, pero para ser honesta no la hice :( pero si me animó a buscar a alguien que lo hiciera por mi (y que no fuera Lush). Lo use eso de dos o tres meses y mi pelo pasó por varios estados hasta que resulto quedar limpio y lindo, tal y como quedaba con champú comercial…pero luego se acabó y en mis caprichos anticapitalistas decidí dejar de usarlo…había leido sobre la tecnica no poo (la habia intentado antes igual con horribles resultados) y tenia muchas ganas de probarla. En resumen llevo 8 meses en esa, pero yo lo lavo solo con agua y en ocasiones con vinagre de manzana (esa también fue inspiración tomada de acá, incluyendo la receta casera). Me paso que me empezó a salir caspa, no se si por lavarme el pelo solo con agua o será algo externo, pero leyendo descubrí que el limón era excelente y probé haciéndome “mascaras de limón”, la cual consiste en poner jugo de limón directo al pelo seco, dejarlo actuar un par de horas y luego nada mas enjuagar, y ha funcionado maravillosamente, tanto para la caspa como para mi pelo, que queda limpio y brillante. Llevo un par de semanas usando esta técnica y me encanta….igual al comienzo fue rudo, debo admitirlo…cuando partí con el no poo usaba mucha trenza y pañuelos por que mi pelo no se veía nada limpio….pero como soy obstinada le di oportunidad y resulto <3!

    • Sí, muchas veces el pelo necesita un período largo de tiempo para ajustarse a esos cambios de rutina. Es como si se tuviera que “desintoxicar” de todas las cosas que tienen los productos comerciales. A mí me pasó cuando empecé a probar el método no poo, pero cuando me pasé al champú en barra vi los buenos resultados de inmediato. Hace años, antes de probar el bicarbonato y el vinagre, estuve probando otros métodos: lo lavé sólo usando acondicionador (comercial, que igual tiene componentes limpiadores que tiene el champú, pero más suaves), sólo usando miel (no era vegana en ese entonces, ahora me parece una obscenidad usar del producto del trabajo de las abejas de esa manera…), y no me gustó el resultado en ninguno de los casos. Tal vez no le tuve suficiente paciencia…

      Igual por ahora mi rutina me parece ideal, y cuando hago champú en barra, hago suficiente para no tener que volver a hacerlo en muchos meses :-) Qué bueno que a ti te haya resultado esa rutina tan sencilla… cuánto más se puedan simplificar esas cosas, mucho mejor. ¡Un abrazo!

  13. Catalina Ramírez

    Hola Mariana!no había leído este artículo, de hecho por esos días te escribí mis dudas… Muchas gracias!! Retome de nuevo el bicarbonato y vinagre mientras consigo un plan B, pero ya lo tengo gracias a ti!. Voy hacer el shampoo, pero si haces te encargo. Cada 8 días me lavo el cabello, ya me volví descarada, el domingo voy a probar el limón. Un abrazo

    • ¡Hola Catalina! Todavía no he tenido tiempo de hacer más champú, y no lo guardo por encargo porque me volvería loca con la logística, espero que comprendas :-) Cuando tenga un lote listo, lo publicaré en la página de Facebook para avisarle a las personas que lo quieren comprar.

      ¡Un abrazo!

  14. Montse Moro

    Una duda. Preparas el zumo diluido en agua cada vez que te lavas la cabeza, o preparas una cantidad que guardas en un tarro.

  15. Catalina

    Hola Mariana. Te escuché hace un par de días en un conversatorio y me encantó como vibras con este tema de la sostenibilidad. Es algo que deseo imitar en casa e inculcarlo a mis dos pequeñas hijas. Me encantó esto del tema del champú y acondicionador. Tengo varias inquietudes. El aceite de coco se puede elaborar de alguna forma?. En el mercado es muy muy costoso. Espero probar y que me vaya bien, pues llevo años sufriendo de caspa y solo he encontrado un champú que me la controla. Para el acondicionador puede ser cualquier clase de limón?. Tahití, mandarino, en fin… Gracias

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