Las cuentas claras

Las cuentas claras

Teniendo en cuenta que el blog ha ido creciendo, y que más y más personas leen, comparten y comentan lo que aquí publico, creo que vale la pena hacer algunas aclaraciones para que todo sea más transparente:

1. No recibo dinero por publicidad.

Si en alguna entrada hablo bien de un producto o de una marca en particular, lo hago porque me gusta y sólo por eso. Aquí (como podrás darte cuenta) no hay banners y no vas a encontrar publicaciones patrocinadas; y no porque crea que tengan nada de malo, sencillamente porque pienso que —al menos por ahora— no es un modelo que se adapte a lo que quiero promover a través del blog.

2. Tampoco hago publicidad gratis.

Y mucho menos de marcas que no conozco. Últimamente he estado recibiendo correos de marcas que quieren promover su producto a través de mi blog, y que me piden que haga publicaciones en las que hable de lo que sea que ofrecen. Este no es un espacio comercial, y (como ya lo aclaré en el punto de arriba) por ahora no estoy interesada en que sea de otra manera. Si estás buscando promover tu producto o servicio, mi blog no es el espacio adecuado para hacerlo.

En el mismo orden de ideas, me reservo el derecho a eliminar o editar comentarios que tengan un claro interés comercial (enlaces a productos o webs de marcas, o cosas similares). Si tu comentario sólo está enfocado a hacer publicidad, lo más seguro es que no resulte publicado. Lo siento, pero es mi blog y me reservo el derecho a moderar los comentarios como a mí me parece conveniente.

3. Este es un espacio de respeto y discusión constructiva.

Algunas personas parecen pensar que el derecho a la libre expresión es una garantía para decir lo que les parezca, con la agresividad que les parezca, en el sitio que les parezca. Y no es así. Nuestros derechos se acaban donde empiezan los de los demás, y por lo tanto es importante saber que la libertad viene de la mano con la responsabilidad.

Estoy feliz de recibir comentarios, incluyendo aquellos que cuestionan o contradicen lo que comparto. A lo que no estoy dispuesta es a prestar mi blog para difundir y promover mensajes de odio y de intolerancia. Si lo que quieres es pelear, este no es el espacio para ti y —por más que te moleste— no estoy obligada a publicar tus comentarios.

Ya hay demasiado odio en el mundo (y súper condensado en internet, donde hay tanta gente que esconde su agresividad detrás del aparente anonimato) como para dejar que esos mensajes tan feos ocupen el espacio de mi blog, que hago con tanto amor.

 


 

Sé que para la mayoría de personas estas aclaraciones sobran, pero prefiero tenerlas publicadas, por si acaso. Si tienes alguna duda, comentario o sugerencia con respecto a estas “cuentas claras”, puedes contactarme.