Categoría: Jardín

5 razones para cultivar nuestra comida (o al menos intentarlo)

5 razones para cultivar nuestra comida (o al menos intentarlo)

Desde hace tiempo he tenido ganas de cultivar algunas cosas en casa. Vivo en un apartamento y tengo dos gatas, y pensaba que ese no era el panorama ideal para la agricultura urbana… pero hace unos días estuve desafiando esa idea y hoy te cuento un poco sobre lo que aprendí y pensé.

El fin de semana antepasado —¡por fin!— participé en un taller sobre huerta casera. Sembrar plantas comestibles era algo que tenía en mi lista de pendientes desde hace tiempo, especialmente desde que descubrí el blog de Plantea (¡hacen que se vea tan fácil y tan entretenido!) pero siempre lo aplazaba… creo que en el fondo tenía miedo de que me saliera mal. Por un lado, tengo “buena mano” para las plantas ornamentales, pero eso no necesariamente significa que se me vayan a dar bien las hortalizas; por otro lado, tengo dos gatas y —a pesar del desafío que implica— he logrado un delicado equilibrio entre ellas y las plantas (si tienes gatos en tu familia sabrás de qué estoy hablando), y sentía que no estaba preparada para traer más elementos a la ecuación.

Pero hace unas semanas, Diana —una amiga muy querida— estuvo en el mismo taller organizado por Sativa, y llegó hablando maravillas de la experiencia, así que decidí darle un descanso a mis excusas y me inscribí para probar a ver qué pasaba. Fui, aprendí, sembré y me traje a casa una mini-huerta que me hace sentir orgullosa, a pesar de lo pequeñitas que están todavía todas las plantas. Leer +

Lo que debes saber para empezar un jardín de apartamento

En las últimas semanas he tenido varios compromisos y cambios de planes que me han llevado a estar más alejada de mis matas de lo que me hubiera gustado. Normalmente trato de dedicarles un buen rato cada semana para revisarlas, quitar las hojas secas, limpiarlas, podar y trasplantar si es necesario. No he dejado de regarlas, claro, pero sí siento que me hace falta dedicarles más tiempo. A ver si aprovecho este fin de semana largo para ponerme al día con los cuidados… pero mientras tanto, compenso un poco mi necesidad de cuidar mis plantas compartiendo contigo unas cuantas cosas que debes tener en cuenta si quieres empezar (o diversificar) tu propio jardín.

Ya te había contado algo sobre lo que pienso de las plantas, te conté por qué pienso que son buena compañía y te di algunos tips de cuidado de una de mis favoritas; como lo podrás ver, me siento muy orgullosa de mis matas y disfruto mucho cuando otras personas notan lo lindas que son. Pienso que las plantas le dan un carácter especial a los espacios… los llevan de vida —en sentido literal y figurado— y nos enseñan un montón de cosas sobre el equilibro, el cuidado de los seres vivos y nuestra relación con cada pequeño pedacito de la naturaleza. Leer +

Las plantas son buena compañía

Mi casa está llena de matas (plantas)… siempre lo ha estado. Cuando estaba muy pequeña mi abuela se encargaba de tener siempre bonitas las matas del patio, la terraza y el antejardín; mi mamá y mi tía también tenían las suyas (incluso hubo una oruga que se volvió mariposa en una de las matas de mi mamá), y cuando pienso en mi infancia siempre tengo recuerdos en los que estoy rodeada de plantas preciosas. Leer +